martes 15 de noviembre de 2005 a las 16:57
Disponer hoy en día de una opinión política bien formada es sin duda una tarea ardua y utópica. Solo aquellos que poseen una limitada profundidad de campo mental pueden llegar a afirmar estar en posesión de una verdad. Y es que uno enciende la tele (cosa que cada día hago menos para mantener cierta salud psicológica) y tan solo puede observar continuas batallas absurdas, en las que el único objetivo parlamentario es llevar la contraria al otro partido, y en este juego, todo vale. Y bajo este circo que nos representa, está una sociedad que aborrece lo que ve, que siente una mezcla de indiferencia y resignación por unos representantes que hace años que han perdido el norte.
Ya nadie se preocupa de la realidad social, la política encumbra problemas que en mi opinión deberían estar en otra parte de la cola de prioridades. Por que mientras unos discuten no se que Estatut Català, otros se dedican a promover la no adquisición de productos catalanes, he incluso catalanes que han decidido no comprar no se que productos catalanes que para ellos están "españolizados", haber hay para todos aunque en este último caso son una gran minoría. Mientras la opinión general se va hacia los extremos y dejamos de vernos como humanos para vernos como hienas, como si ser catalán o madrileño empezase a ser un problema por encima de lo que somos como personas individuales. Mientras eso y muchas más miserias políticas se suceden, los jóvenes (y no tan jóvenes) se las ven y se las desean para tener vivienda, los sueldos por el suelo, inmigrantes con ganas de trabajar mal viviendo e inmigrantes sin ganas de trabajar asesinando, extorsionando e importando sus tradiciones violentas y pandilleras a una sociedad que las mira como si vieran la última película americana de turno, pensando que eso no va con ellos y sin darse cuenta que cualquier día su hijo/a volverá a casa con una puñalada o con una gorra puesta del revés y una ideología como poco inquietante.
Políticos, me producís indiferencia y lejanía por la manera que tenéis de desperdiciar el tiempo que os hemos dado. Y es que al final todos sois iguales. Se que no es fácil hacer política, pero por favor que eso no sea motivo para hacer lo que os de la gana y de una manera tan cansina. Para suerte vuestra, la masa, es fácilmente manipulable...
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