|
Lo dicho, un termo y un poco de mate es lo que diferencia esta maleta de otras que he preparado anteriormente. Mañana, de nuevo de viaje. Este ha sido un viaje preparado con prisa pero con la calma de quien conoce de memoria el camino. La maleta tiene lo de siempre, neceser, cargadores, un par de libros, y ropa de verano e invierno. En la montaña de León, hace mucho frio. Es el primer viaje del verano, y me apetece que sea en solitario, necesito tener tiempo para pensar en muchas cosas, y desde la perspectiva que ofrecén los escarpados picos de las montañas y los sombrios bosques de robles y hayas de Prioro todo se ve de manera diferente... es lo más parecido a regresar a los orígenes. Dentro de siete días con sus siete noches, espero regresar, con el trabajo realizado, muchas fotografías, y un camino, de esos, que no permiten volver la vista atrás.
|